Una década de dDialoga ya va por su tercera parte, y en este pedazo de nuestra historia por capítulos queremos hablar de las vacaciones de los autónomos y la conciliación, algo entre la realidad y la ficción, que perseguimos desde nuestros comienzos y que estamos empezando a disfrutar a nuestra manera.
Como mencionamos en el primer artículo comenzamos la fundación de dDialoga a principios de junio por lo que, como os imagináis, ese primer verano ya empezamos a poner en práctica esas particulares «vacaciones de los autónomos» y también a poner a prueba nuestras capacidades de adaptación al trabajo en equipo y en verano (con lo que ello significa en Zaragoza de reducción de los horarios por el calor). No os sorprenderá si decimos que ambas cosas son fuente de conflicto, más cuando todo esta por hacer y no sabes por donde tienes que empezar a montar una cooperativa.
De ese primer verano sacamos como conclusión que es importante encontrar momentos para poner en común los trabajos pero que también es necesario que cada persona del equipo adapte sus horarios laborales a sus horarios personales. Encontrar ese equilibrio es algo en lo que todavía seguimos trabajando y como nos gusta la ciencia ficción seguimos practicando y perfeccionando las vacaciones de los autónomos.
Desde el comienzo de nuestra andadura hemos intentado poner en práctica cuestiones básicas en lo que consideramos un trabajo digno, como es poner límites, a nosotros mismos y nuestros sentido de la responsabilidad, a nuestros colaboradores y sobre todo poner en práctica la desconexión digital. Pero también os decimos que todavía no hemos conseguido disfrutar de las vacaciones de verano como nos gustaría.
dDialoga es una pequeña cooperativa de trabajo asociado, es decir los socios somos trabajadores de la cooperativa pero a la vez tenemos una responsabilidad con la sostenibilidad de la empresa en el tiempo. Además somos autónomos societarios, lo que compartamos situaciones análogas a las de otras entidades de entidades de economía social y solidaria, pero que también nos sintamos cercanos a esos autónomos que trabajan en mayor soledad y que en vacaciones la sufren más que nunca: pequeños comercios, profesionales independientes….
Un equipo pequeño como el nuestro tiene sus ventajas en la coordinación, pero supone también muchas limitaciones por las obligaciones que acaban transformando el horario flexible en horario chicle. No se trata ni de una queja ni una excusa, es la realidad en la que trabajamos una dinámica que hemos intentado modificar o atenuar desde la propia normativa laboral de la empresa.
La pandemia fue para nosotros un punto de inflexión ya que quedarnos en casa confinados no fueron unas vacaciones y si bien ese momento habíamos convivido con el teletrabajo más o menos puntual de parte del equipo, siempre se mantenía un tiempo de coincidencia física en la oficina, que considerábamos esencial para la coordinación y la creación de equipo (resolución de conflictos, planificación y reparto de tareas, etc…). En marzo de 2020 nos vimos en la obligación de trabajar desde casa todos los miembros del equipo, con los retos que esto suponía. Por suerte para nosotros, llevábamos unos años valorando diversas alternativas de almacenamiento y trabajo en la nube que nos permitieran almacenar, compartir, crear y diseñar en equipo con total seguridad y cumpliendo la legislación de protección de datos.
Ese mismo año solicitamos el sello RSA +, una forma de reconocimiento impulsado por IAF en el que empresas, pymes, autónomos y entidades sin ánimo de lucro, contamos, ponemos en valor y reconocemos nuestras acciones relacionadas con conciliación, igualdad, voluntariado y acción social, difusión de la cultura y compromiso con los ODS. La obtención de este sello nos llevó a plantearnos que debíamos reflejar nuestra acciones en documentos oficiales que demostrasen que las entidades de economía social y solidaria tenemos en nuestro ADN propuestas que van más allá de la mera estética y así lo reflejamos todos los años en nuestros balance social donde se muestra que los resultados económicos no son lo único importante para entidades como la nuestra.
Tras unos años y muchos conflictos internos decidimos poner todas las propuestas de conciliación en un documento oficial de la cooperativa, nuestro Plan de Cuidados, en el que se reflejan las acciones que la cooperativa plantea para mejorar la vida personal de las personas que la componen. Este documento es un punto de partida, pero ya incorpora medidas que suponen una ventaja para los trabajadores de dDialoga como es el teletrabajo, la disponibilidad horaria, la reducción de jornada por diversos motivos o la posibilidad de la excedencia temporal.
Cada año intentamos mejorar, crecer, aportar, contribuir, y cada año nos volvemos a plantear si conseguiremos desconectar al máximo y disfrutar del verano (que no del calor). Y este verano, como los anteriores, planearemos nuevos proyectos, nuevas acciones para dDialoga y sus colaboradores porque empezamos un verano de hace 10 años y parece que en vacaciones tenemos buenas ideas. Y por eso nos vamos unos días a descansar.
Felices vacaciones a todas!!
