A la hora de comunicar es muy importante tener en cuenta que, si bien es muy importante el qué se dice, también es importante el cómo se dice. Es decir, de nada nos servirá ofrecer el texto más interesante del mundo si nos lo encontramos mal maquetado, con imágenes mal alineadas, sin puntos de lectura o si nuestros enlaces nos llevan fuera de la página.

La barra del editor de texto rico de WordPress
Antes de nada conviene no cometer errores gramaticales, es decir, hay que repasar el texto de arriba a abajo para evitar, en la medida de lo posible, los errores. Una vez que estamos seguros de que nuestro texto está correcto nos toca decidir un punto clave:
La Alineación
El editor de textos de WordPress nos ofrece, por defecto, la posibilidad de alinear a la derecha, al centro o a la izquierda. Si nos fijamos hay un icono de ayuda (?) que nos muestra una serie de “Atajos de teclado” con lo que, entre otras muchas cosas, descubrimos que también es posible Justificar el texto, una opción de maquetación mucho más interesante que la simple alineación a un lado o el centrado del texto. Para centrar el texto de nuestros artículos o páginas tan sólo necesitamos seleccionar el texto y pulsar Mayús + Alt + J en nuestro teclado de forma simultánea, el resultado es mucho más agradable.
Formato
Una vez que hemos seleccionado la alineación del texto llega el momento de darle un formato más adecuado, WordPress nos ofrece la posibilidad de utilizar cursivas, negritas e incluso texto tachado. No subestiméis el potencial de estos tres formatos, y es que la propia Google tiene en cuenta las negritas y las cursivas, entre muchas otras cosas, a la hora del posicionamiento SEO de los resultados de búsqueda. Personalmente suelo utilizar las negritas para destacar contenido, la cursiva para representar mis pensamientos y reservo el texto tachado para momentos humorísticos.
También podemos utilizar las listas ordenadas y las listas no ordenadas para que nuestros listados o pasos a seguir sean más atractivos, e incluso enmarcar los textos de citas gracias al botón
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Además podemos cambiar, de una forma sencilla, el tamaño del texto texto gracias al menú desplegable que tenemos en el editor de texto rico. No hay que despreciar esta posibilidad ya que, de nuevo, Google le da importancia a nivel de posicionamiento y SEO a la existencia de etiquetas H1 y H2 (Título 1 y Título 2).
Para finalizar este apartado de recomendaciones nos queda hablar de la sangría, y es que también podemos dar sangría a los textos. Así no nos haría falta recurrir a las listas ordenadas y no ordenadas, ya que podemos desplazar el texto según nos interese.
Imágenes
A la hora de maquetar las imágenes en el texto conviene tener en cuenta un par de aspectos que se suelen ignorar. En primer lugar, y como podéis ver en la imagen, hay una serie de campos que no son obligatorios a la hora de subir las imágenes, pero que conviene rellenar por SEO y por la maquetación. En concreto nos interesa el campo “Leyenda”, ya que es el texto que se pondrá debajo de la imagen cuando la incrustemos en nuestro documento. Además, a la hora de añadir imágenes a nuestro texto conviene jugar con sus tamaños y posición, si queremos que la imagen se integre con el texto es recomendable seleccionar un tamaño mediano y si queremos que la imagen no se agrupe junto al texto lo más recomendable es dejarla en tamaño completo.
Enlaces
Como simple apunte os diré que hay que hacer que los enlaces se abran en una nueva pestaña, de forma que cada vez que un usuario clicke sobre un enlace no se marche de la página. No nos interesa que nuestros visitantes abandonen la página antes de que hayamos terminado de convencerles comunicarnos con ellos.
Con algunos de estos simples consejos podemos hacer que la presentación de un texto luzca muy atractiva y agradable para nuestros visitantes.


